Poses para hacer una fotografía de retrato

Una de las variedades fotográficas más populares y con mayor práctica en la comunidad fotográfica, es el retrato. Es por ello que hablaremos en este post sobre tres tipos de poses que el sujeto retratado puede adoptar.

¿Estás interesado en conocer estas poses en el retrato fotográfico? ¿Deseas saber el momento adecuado para recomendar cierta pose al sujeto? Si la respuesta es afirmativa en ambas interrogantes, sigue leyendo.

Poses para hacer una fotografía de retrato

Aspectos a considerar al hacer un retrato

Antes de comenzar con las poses más habituales en el retrato de fotografía, es necesario que tengas en cuenta algunos aspectos al momento de hacer un retrato. Enseguida los mostramos:

Para la transmisión de diferentes mensajes con los retratos, es necesario tener en cuenta el tipo de plano.

Pose 1: Perfil delantero

En esta pose es necesario que el sujeto a retratar se coloque delante del fotógrafo. Además debe mantener alineados los hombros de forma perpendicular a la línea que enlaza con este. A continuación el sujeto gira la cabeza de manera que pueda verse uno de los perfiles de la cara.

En el modelo esta clase de toma le dará una sensación de tranquilidad, evasión y paz. En este caso debes tratar que el rostro del sujeto esté relajado y fije la mirada para obtener excelentes resultados.

Si la persona tiene algún gesto antinatural o forzado, probablemente sea complicado lograr el resultado que esperas. De allí la importancia de que la persona esté relajada para que pose de forma natural y tranquila.

Por otro lado, dependiendo del perfil más o menos agraciado, debes solicitarle que gire un poco la cabeza. Procurando siempre que la pose sea natural. Cualquiera sea el caso, es esencial que la mirada del sujeto se dirija hacia cualquiera de los lados y no al fotógrafo; ya que ésta sería otro tipo de pose.

Pose 2: Tres cuartos delantero

En lo que respecta a esta pose, podríamos afirmar que representa una variante de la pose de perfil delantero. En este caso no se encuentran alineados los hombros, pero uno de estos avanza hacia el fotógrafo.

El sujeto mantiene la cabeza con un ligero giro, pero menos pronunciado que en la pose anterior. Además, la mirada está dirigida al fotógrafo y no se pierde de un lado.

En esta nueva pose también es fundamental los gestos suaves y naturalidad en la toma. Debes tratar que el sujeto esté cómodo todo el tiempo y de esta manera, sea más sencillo que adopte poses menos tensas, forzadas o poco naturales.

La clave en esta pose normalmente es el cabello, la utilización de un sombrero, entre otros; ya que normalmente se busca que sólo se visualice un ojo, cuya mirada es dirigida al fotógrafo. Podríamos decir que es una pose más directa, agresiva, pícara y sensual. Cada uno de estos adjetivos van a depender principalmente de la expresión del modelo retratado.

Pose 3: Frontal

En lo que respecta a esta tercera pose no tenemos mucho que hablar, ya que probablemente es una de las tomas más repetitivas dentro de tus retratos. En este caso, se coloca el sujeto con los hombros y cabeza alineados delante de la cámara. Realmente esta pose no tiene nada especial.

La pose frontal una de las opciones más usadas, pero la única forma de darle un toque especial es añadirle algo diferente a la toma.

Si prefieres esta pose lo más recomendable es completar con un detalle diferente, por ejemplo, un aspecto que cautive o simplemente tendrás un retrato bien ejecutado sin atractivo alguno.

Te recomendamos prepararte muy bien para sacar el mejor provecho al modelo y captar lo mejor de su lenguaje corporal y facial.

Las tres poses son las más comunes en el retrato fotográfico, sin embargo, encontramos una gran variedad de poses: combinaciones de estas poses con diferentes expresiones, combinaciones de las poses, etc. Comienza a ponerlas en práctica desde este momento.